La decisión responde a una necesidad creciente de garantizar la continuidad operativa en un entorno donde la ciberseguridad y la resiliencia tecnológica se han convertido en pilares fundamentales para la gestión pública. En este sentido, el ITACYL no solo busca proteger sus sistemas frente a posibles fallos técnicos, sino también frente a amenazas externas como ciberataques o incidentes físicos que puedan comprometer sus operaciones.
El CPD de la Fundación UVa cuenta con una reputación consolidada en el ámbito tecnológico y operativo. Sus instalaciones están certificadas bajo la norma internacional ISO/IEC 27001:2022, considerada el estándar más exigente en gestión de seguridad de la información, así como el Esquema Nacional de Seguridad (ENS), lo que garantiza el cumplimiento de los requisitos más estrictos en protección de datos y sistemas.
El nuevo centro de respaldo funcionará como una réplica exacta de los sistemas principales del ITACYL. Este “espejo” tecnológico permitirá que, en caso de interrupción, los servicios puedan restaurarse de manera inmediata, minimizando el impacto sobre los usuarios y evitando pérdidas de información.
Entre los sistemas que se beneficiarán de esta infraestructura se encuentran plataformas críticas para el sector agroalimentario de Castilla y León. Estas incluyen bases de datos de laboratorios, sistemas de gestión de ayudas públicas, herramientas de análisis agronómico, mapas digitales y aplicaciones vinculadas a proyectos de investigación y desarrollo.
La continuidad de estos servicios es esencial no solo para la actividad interna del instituto, sino también para miles de agricultores, ganaderos e investigadores que dependen diariamente de estos recursos digitales para la toma de decisiones, la gestión de explotaciones o el desarrollo de nuevos proyectos.

Seguridad en un entorno certificado
Uno de los factores decisivos para la elección del CPD de la Fundación UVa ha sido su alto nivel de seguridad. Las certificaciones ISO/IEC 27001:2022 y el cumplimiento del ENS garantizan que las instalaciones siguen procedimientos rigurosos en materia de protección de la información, control de accesos, monitorización y respuesta ante incidentes.
Además, el CPD incorpora medidas físicas y lógicas avanzadas, como sistemas de redundancia eléctrica, climatización controlada, vigilancia permanente y sistemas de detección temprana de fallos. Todo ello permite ofrecer un entorno robusto y fiable para el alojamiento de infraestructuras críticas.
El directorio de infraestructuras de la universidad refleja el nivel de especialización del centro donde se detallan los recursos y capacidades tecnológicas disponibles para instituciones públicas y privadas.
Optimización de recursos públicos
Más allá de la seguridad y la tecnología, la decisión del ITACYL también responde a criterios de eficiencia económica y sostenibilidad. En lugar de construir y mantener su propio centro de respaldo, la entidad ha optado por aprovechar una infraestructura ya existente, reduciendo costes y evitando duplicidades.
Este enfoque permite optimizar el uso de los recursos públicos, al tiempo que fomenta la colaboración entre instituciones. La alianza con la Fundación UVa se presenta como un ejemplo de sinergia entre el ámbito universitario y la administración pública, en beneficio del conjunto de la sociedad.
La iniciativa también pone en valor el papel de la universidad como motor de innovación y transferencia tecnológica, capaz de ofrecer soluciones avanzadas a organismos públicos y empresas.
Impulso a la transformación digital del sector agroalimentario
El traslado del centro de respaldo al CPD de la Fundación UVa se enmarca en una estrategia más amplia de transformación digital del ITACYL. El instituto busca reforzar sus capacidades tecnológicas para afrontar los retos actuales del sector agroalimentario, como la digitalización de procesos, la sostenibilidad y la adaptación al cambio climático.
Contar con una infraestructura segura y resiliente es un elemento clave para avanzar en esta dirección. La digitalización de la agricultura y la ganadería requiere sistemas fiables, capaces de gestionar grandes volúmenes de datos y de ofrecer servicios en tiempo real.
En este contexto, la colaboración con la Fundación UVa no solo mejora la seguridad de los sistemas, sino que también abre la puerta a futuras iniciativas conjuntas en el ámbito de la innovación y la investigación.
Un modelo de colaboración replicable
El acuerdo entre el ITACYL y la Fundación Universidad de Valladolid puede convertirse en un modelo de referencia para otras entidades públicas que buscan mejorar su infraestructura tecnológica sin incurrir en grandes inversiones.
La utilización de centros de datos compartidos, gestionados por instituciones con experiencia y certificaciones, se perfila como una solución eficiente y sostenible en un entorno cada vez más digitalizado.
Además, este tipo de colaboraciones contribuye a fortalecer el ecosistema tecnológico regional, impulsando la competitividad y el desarrollo económico de Castilla y León.
La apuesta del ITACYL por el CPD de la Fundación UVa marca un paso interesante en la modernización de sus sistemas y en la protección de su infraestructura digital. La combinación de seguridad, eficiencia y colaboración institucional sitúa a este proyecto como un ejemplo de buenas prácticas en la gestión pública.
En un escenario donde la información es un activo crítico, garantizar su integridad y disponibilidad es fundamental. Con esta iniciativa, el ITACYL no solo protege sus servicios, sino que también refuerza su compromiso con el desarrollo del sector agroalimentario y con la innovación tecnológica en Castilla y León.
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